martes, 18 de septiembre de 2012

Recorridos

El espectador entra, toma asiento, suspira y espera ver algo que valga la pena.

Se abre el telón.

Una mujer llora, tiene una foto entre sus manos, el retrato de una mujer en blanco y negro.

Se cierra el telón, para abrirse nuevamente después de unos cuantos segundos.

Un fotógrafo con una cámara de ultima tecnología toma fotos al público desde varios ángulos, sin embargo, nunca queda conforme con la foto, además, en este caso la audiencia no es más un solo individuo.

Se cierra el telón nuevamente, y se vuelve a abrir al poco tiempo.

Una mujer de increíble belleza baila sola, sin música, gira sobre sí misma e imagina un acompañante que no está, de repente cae, pero aun en el suelo levanta sus brazos y empieza a moverlos de acuerdo a la música que está solo en su cabeza.

El telón se cierra y se abre en un corto intervalo de tiempo.

Un hombre frente a un computador escribe algo deprisa, se le notan sus ojos cansados, al parecer no se ha bañado en días, su aspecto físico esta descuidado, se rasca su barba un par de veces, al lado del computador hay un revolver. Termina de escribir, levanta la mirada ve al espectador fijamente y empuña el arma.

Se cierra el telón.

El espectador se levanta se dispone a irse, pero se da cuenta de lo que sucede, decide atrancar las puertas del teatro y volver a sentarse esta vez más cerca de la tarima.

Ya empezaron las burlas y los aplausos.



miércoles, 5 de septiembre de 2012

Exposiciones



Recuerdo las innumerables sabanas blancas que abiertas en el patio me hacían pensar que el mundo era solo una parte de algo y que al pasar entre ellas entraba a una nueva realidad.

Recuerdo mi sangre saliendo de una herida y mezclarse con el agua que había en el piso y formar extrañas figuras que después fueron borradas por los pies de alguien que para socorrerme borro lo más interesante que había visto en el día.

Recuerdo la lluvia de las tardes, con relámpagos y truenos, acompañadas con café o jugo de mango, metido debajo de una toalla, después de haberme bañado bajo el agua lluvia.

Recuerdo un piso de tierra que mojaban en las tardes para posteriormente ser barrido por alguien que me regalaba galletas.

Recuerdo una promesa que no creo poder cumplir, la cual fue hecha en un tercer piso, mientras estaba afuera del salón de clases tratando de encontrar un cigarrillo dentro de una mochila que tenía todo lo innecesario para sobrevivir.

Recuerdo a un pastor alemán que tenía más sentido común que muchas personas que conozco y que además servía de niñera mientras los demás estaban muy ocupados como para cuidarme.

Recuerdo la primera borrachera que me hizo permanecer despierto para ver salir el sol y las risas que toda la irresponsabilidad producía.

Recuerdo a alguien en un hospital teniendo toda la calma que no había tenido en muchos años.

Recuerdo el mar por la noche y la brisa que hacía que mujeres de pelo largo fueran vistos con nuevos ojos que hasta el día de hoy no han podido dejar de ver.

Recuerdo muy poco.


jueves, 30 de agosto de 2012

Pirotecnia

¿Que pasaría si ...
... me dijeras las cosas  en vez de esperar a que las adivine?
... le dijera a cada quien lo que merece?
... te dijera que dejaras de mendigar cariño?
... te ahorcara solo para saber que tienes una reacción por causa mía?
... me fuera de esta ciudad?
... te dijera que te quiero solo para burlarme de ti?
... todos buscáramos a la personas que deseamos?
... admitiéramos todos que somos ignorantes?
... te dieras cuenta que soy todo lo que odias?
... todos y cada uno se viera al espejo y no viera nada?
... usted y yo nos conociéramos?
... saltaras por el balcón en vez de entrar a clases?
... sobrevivieras al salto?
... empezara a llover sangre?
... nos dejáramos de hacer ilusiones?
... no estuvieras leyendo esto?




domingo, 24 de junio de 2012

Informalidades


Uno descubre que todos lo creen inepto, torpe, inútil, imbécil, retrasado o poco menos, así es casi siempre, uno carga con estereotipos que no se va quitar de encima, es mejor pasar desapercibido, que no lo noten, que no pregunten, que no se acuerden, que nadie lo vea, a su vez se da cuenta de la poca relevancia que tiene para los demás y asusta el hecho de que la forma de actuar no sea más que el comportamiento de alguien más, reducido o atenuado un poco, los domingos se anhelan toda la semana y cuando empiezan descubres que son días bastardos....

"Todos somos cementerios"