domingo, 4 de noviembre de 2012

Accidentes


El día que Alejandro  Márquez decidió suicidarse, decidió también que todos sus escritos debían ser quemados, siempre había tenido la idea de que sus escritos eran demasiado excéntricos para ser leídos por alguien más que no fuera él, su trabajo como cajero bancario nunca le había gustado, solo  lo tenía porque pensaba que si le generaba ingresos era un trabajo valido, por desgracia ya todo le causaba aburrimiento, así que esa mañana decidió no ir al trabajo, ni contestar las llamadas que su jefe le estaba haciendo cada cinco minutos al celular, determino además, que lo que siempre había querido ser era escritor, pero que a esta edad y con esta soledad, eso solo era una ilusión un poco estúpida.

Alejandro era un hombre que a lo largo de toda su vida, había tenido todo lo que quería, no había crecido en una familia rica, pero tampoco paso necesidades, su infancia había sido relativamente normal, el único problema era siempre la falta de amigos, situación que preocupaba a su madre, pero que le gustaba a su padre, este siempre decía que en la vida se debía estar solo para no tener problemas, ya que pensaba que los problemas venían de los demás no de uno mismo y que la única situación en que necesitaras a alguien era para establecer familia, era un milagro que un sujeto así hubiera encontrado esposa, tal vez se debía a que la madre de Alejandro nunca había tenido una relación y al ser el padre de Alejandro el único pretendiente formal decidió tomarlo antes de permitir que tal vez la única oportunidad de su vida se perdiera

Alejandro había meditado la idea del suicidio por un largo tiempo, no le agradaba la idea del ahorcamiento, o la de tirarse a un auto, tampoco abrirse las venas, los somníferos estarían bien, el único inconveniente seria el cuerpo, no quería podrirse solo en su apartamento y después despedir un olor que molestara a sus vecinos, determino que sería mejor tirarse de la azotea, sin embargo, y si le caía a alguien encima y aparte de su muerte mataba a alguien más, es complicado suicidarse, pensó Alejandro.

Tal vez si le pedía consejo a su único conocido, Andrés, un escritor y periodista que había conocido en una cafetería en el centro de la ciudad, sucedió hace dos años, una tarde que Alejandro entro al local pidiendo el café mas cargado que vendieran en el lugar, fue entonces que otro hombre pidió lo mismo, con exactamente las mismas palabras al mismo tiempo, la situación resulto curiosa, haciendo que ambos individuos se miraran a la cara y se sorprendieran el uno al otro con unas ojeras terribles y unas caras de cansancio abrumador, Andrés, esbozo una sonrisa, manifestó que al parecer él no era el único que trabajaba hasta tarde leyendo y releyendo obras clásicas para una nueva novela que tenía en mente, Alejandro le dijo que si era en eso que trabajaba hasta tarde, entonces si era el único, porque lo que él hacía era revisar una contabilidad de uno de los mejores clientes del banco en el que laboraba, esto le resulto a Andrés bastante curioso, ya que en esta nueva novela en la que estaba trabajando necesitaba un personaje que tuviera conocimientos de economía y otros tecnicismos bancarios, por lo que le pidió a Alejandro si le podía dedicar diez minutos de su tiempo, esto le resulto bastante peculiar, pero acepto de todas maneras.

Desde entonces todos los Jueves a las cinco y media de la tarde se encontraban en el mismo lugar para tomar café y charlar un poco de todo, a Andrés le agradaba la situación, ya que siempre llevaba un tema sobre el que hablar y un punto de vista respecto al tema, pero, por lo general, Alejandro opinaba diferente y exponía el porque pensaba de esa forma, esta situación, decía Andrés, servía para la creación de personajes literarios en sus libros, o por lo menos para los pensamientos de algún personaje, a Alejandro le daba igual por lo menos tenia alguien con quien hablar, aunque sabía que todo era utilitarismo, pero a fin de cuentas estaba bien, todos los humanos lo hacen, pensaba.

Lo que le iba a pedir a Alejandro era que le dijera algo sobre el suicidio de varios personajes de la literatura, usaría de excusa que había visto algo respecto al tema en la televisión, de esa manera no sería sospechoso, de esa manera podría determinar cuál forma seria mejor para terminar con su existencia, ese día era Miércoles así que mañana se encontraría con Andrés y charlaría con el por última vez.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Cisma

En uno de los edificios de esta ciudad un hombre mira por la ventana de su apartamento, busca una idea, una historia peculiar, algo que contar al mundo de alguna manera, por desgracia las ideas no se pueden buscar en el congelador, ni tampoco se piden a domicilio, el hombre en cuestión a lo largo de la última semana se ha drogado para tratar de encontrar inspiración, por desgracia el resultado no fue el esperado. Hace dos semanas contrato los servicios de una prepago, solo con el deseo de escucharla hablar, tratando de encontrar, en las historias de una prostituta muy costosa, algo que captara su atención, el resultado fue una faena de sexo bestial, una amena conversación con la chica que le sirvió para desahogarse un poco y un muy buen ánimo al siguiente día, un poco menos de dinero en la billetera, pero nada nuevo en el campo de la imaginación, las putas ya están muy vistas, no será el primero ni el ultimo que escriba sobre ellas.


El día de hoy busco información sobre laceraciones, sangre y asesinos en serie, pero no tiene el valor para describir un asesinato ni tampoco quiere que sus historias tengan sangre y vísceras, renuncia al tema, decide que no puede escribir, que no posee nada para contar, que el mundo ya le aburre y no encuentra nada que lo entusiasme lo suficiente como para desprender una buena historia de algo, el sujeto ha viajado por el mundo, muchos países, muchas culturas, muchos recuerdos, pero que al dia de hoy le saben un poco a mierda, si despues de tanto no puede sacar algo tan básico como una idea que lo lleve a escribir una buena historia. Por desgracia existe un tiempo límite, hecho que le genera un poco de angustia, pero sabe que no es el único que pasa por esta situación, el teléfono sobre su cama sonara en cualquier momento y no sabrá que decir.

Una llamada conocida, levanta el teléfono, presiona el botón para hablar, la voz del otro lado le resulta amigable, esto se le hace extraño, pero pronto entiende porque, ya hay una buena historia que llego primero que la de él, es de uno de sus competidores, pero que no se preocupe que a él lo tienen en un lugar especial, así que por esta vez se la dejaran pasar, pregunta acerca de la persona que se le adelanto, lo único que le dicen es que la idea nació por un encuentro con una prostituta que le conto a su cliente -el competidor- acerca de un individuo que la había contratado dos semanas antes para escuchar sus historias, tratando de encontrar inspiración, pero que se la termino tirando de todas formas, esto es la idea central de la historia que había llegado, un hombre sin ideas ni talento.

Tampoco es para tanto.

lunes, 15 de octubre de 2012

Destrado


Hace ya casi un mes desde que no escribía en este lugar, la verdad no hay mayores cosas que analizar, el estancamiento en un punto del cual al parecer no hay mayores salidas es lo que hay, esto debido a que te das cuenta que estar ahí ya está implícito en ti, magnánima idiotez. 

Todavía no logro coordinar de forma correcta un montón de ideas, lo único relevante es que estas me resultan por el hastió de absolutamente todo, tengo un amigo que le pasa igual o algo así me ha dicho, la diferencia radica en que el está tomando antidepresivos y va al médico, sin embargo sigue aburrido, por mi parte, lo único que hago es volverme un sedentario y aislarme de las personas para ponerme a ver películas o cosas que medianamente me distraigan por internet, o leer algo que aparezca en los periódicos, he perdido el habito de leer libros, tremendo error.

En ocasiones me cuestiono la existencia sobre el porqué de este blog, es decir, ¿que gano con esto?, ¿me produce algún beneficio?, además ¿contar sus cosas no es algo así como un gesto de debilidad por parte de las personas?, a ciencia cierta no lo sé. Tal vez en el fondo es simple aburrimiento de no hacer nada productivo, sin embargo, estando en la universidad tampoco me dan muchas ganas de estudiar y todo lo demás, alguien me dijo en estos días que ya íbamos a entrar y otra vez veríamos a nuestros compañeros, ¿y eso qué? ¿Qué relevancia tienen para ti personas que en cuatro años no te han importado?, más allá de una correcta convivencia, existen pocas personas a las que deseo ver. 

El mundo es irremediablemente aburrido, todavía ahí gente matándose por ideas de izquierda o derecha, que si Chávez gano limpiamente, que el nobel de paz, que el nobel de literatura, que la paz mundial, todas las teorías caen en errores debido a que los humanos estamos implícitos, a veces pienso que las multinacionales son las instituciones con mas corazón del mundo, saben que los seres humanos seguimos con el deseo animal de hacer daño, así que lo único que hacen es satisfacer nuestro deseo, tal vez en el fondo el hombre tenga un deseo innato de auto acabar con su propia existencia, que embarrada que en ese proceso nos estemos cargando al planeta.

Ahora que leo este escrito, pienso que sería mejor no publicarlo, el que lo lea pensara que soy un sufrido de mierda, no sé qué hacer, miro por mi ventana y al parecer se acercan unas nubes de lluvia, suspiro, y si lo hago pasar por una broma, no para que mentir, ¿acaso voy a ser el primero al que mal interpretaran?, además tu fuiste el que decidiste entrar aquí, algo habrás visto, o de algo te puedes haber burlado.

martes, 18 de septiembre de 2012

Recorridos

El espectador entra, toma asiento, suspira y espera ver algo que valga la pena.

Se abre el telón.

Una mujer llora, tiene una foto entre sus manos, el retrato de una mujer en blanco y negro.

Se cierra el telón, para abrirse nuevamente después de unos cuantos segundos.

Un fotógrafo con una cámara de ultima tecnología toma fotos al público desde varios ángulos, sin embargo, nunca queda conforme con la foto, además, en este caso la audiencia no es más un solo individuo.

Se cierra el telón nuevamente, y se vuelve a abrir al poco tiempo.

Una mujer de increíble belleza baila sola, sin música, gira sobre sí misma e imagina un acompañante que no está, de repente cae, pero aun en el suelo levanta sus brazos y empieza a moverlos de acuerdo a la música que está solo en su cabeza.

El telón se cierra y se abre en un corto intervalo de tiempo.

Un hombre frente a un computador escribe algo deprisa, se le notan sus ojos cansados, al parecer no se ha bañado en días, su aspecto físico esta descuidado, se rasca su barba un par de veces, al lado del computador hay un revolver. Termina de escribir, levanta la mirada ve al espectador fijamente y empuña el arma.

Se cierra el telón.

El espectador se levanta se dispone a irse, pero se da cuenta de lo que sucede, decide atrancar las puertas del teatro y volver a sentarse esta vez más cerca de la tarima.

Ya empezaron las burlas y los aplausos.



miércoles, 5 de septiembre de 2012

Exposiciones



Recuerdo las innumerables sabanas blancas que abiertas en el patio me hacían pensar que el mundo era solo una parte de algo y que al pasar entre ellas entraba a una nueva realidad.

Recuerdo mi sangre saliendo de una herida y mezclarse con el agua que había en el piso y formar extrañas figuras que después fueron borradas por los pies de alguien que para socorrerme borro lo más interesante que había visto en el día.

Recuerdo la lluvia de las tardes, con relámpagos y truenos, acompañadas con café o jugo de mango, metido debajo de una toalla, después de haberme bañado bajo el agua lluvia.

Recuerdo un piso de tierra que mojaban en las tardes para posteriormente ser barrido por alguien que me regalaba galletas.

Recuerdo una promesa que no creo poder cumplir, la cual fue hecha en un tercer piso, mientras estaba afuera del salón de clases tratando de encontrar un cigarrillo dentro de una mochila que tenía todo lo innecesario para sobrevivir.

Recuerdo a un pastor alemán que tenía más sentido común que muchas personas que conozco y que además servía de niñera mientras los demás estaban muy ocupados como para cuidarme.

Recuerdo la primera borrachera que me hizo permanecer despierto para ver salir el sol y las risas que toda la irresponsabilidad producía.

Recuerdo a alguien en un hospital teniendo toda la calma que no había tenido en muchos años.

Recuerdo el mar por la noche y la brisa que hacía que mujeres de pelo largo fueran vistos con nuevos ojos que hasta el día de hoy no han podido dejar de ver.

Recuerdo muy poco.